Los estudiantes hacen preguntas, comentarios o se comportan de manera que son a veces difíciles de manejar en el contexto de la educación sobre drogas, o en otras áreas curriculares. Un ejemplo de ello es cuando los estudiantes expresan información personal sobre su propio consumo, otra situación es cuando los estudiantes muestran su preocupación por la situación de algún familiar o de algún amigo. Este tipo de situaciones pueden representar "obstáculos" para algunos profesores que no se sienten cómodos al hacer frente a estos temas.
- Llamar la atención y desviar el centro de atención de la clase o actividad.
- Desacreditar o atacar al profesor o a su mensaje.
Las "trampas" pueden ser frases, preguntas o comentarios. Los "juegos" son extensiones de las "trampas". Son más largos, más lentos y más provocativos. Aunque la intención del juego es similar a la de la trampa, el juego requiere que se reconozca a un ganador .
Los juegos y las trampas van desde lo obvio y elemental a lo sofisticado. Operan tanto a niveles verbales como no verbales.
¿Como podemos hacer frente a los juegos y trampas? ¿Como podemos diferenciarlos de las preguntas o preocupaciones sinceras. Lo siguiente es una sencilla estrategia de cuatro pasos desarrollada para hacer frente a los juegos y trampas.
1. Identifique la conducta, pregunta o comentario problema
Los temas que se pueden desprender de este planteamiento son: efectos a corto y largo plazo de cualquier droga, riesgo relativo, la actitud alarmista de los adultos o un desafío a la credibilidad y a los motivos del profesor (¿Qué sabrá Ud. de la marihuana?).
2. Evalúe el propósito o la intención subyacente y decida si está justificado tomar alguna medida después de la clase
¿Está Susana tratando de minar la credibilidad de Juan? ¿Se está jactando de su consumo? ¿Está intentando que usted defienda el no consumo?
Si su evaluación de la situación sugiere que es un incidente normal de la clase, no será necesario hacer nada especial después de la misma. Si considera que puede ser motivo para iniciar un proceso de evaluación de la joven, debería "tomar nota" de su razonamiento para dejar constancia de cara al seguimiento del caso. En el contexto de la educación sobre drogas los estudiantes que presentan este tipos de obstáculos pueden ser consumidores de alguna droga y necesitar ayuda.
3. Acepte la conducta, pregunta o comentario del estudiante
Se recomienda que el profesor agradezca la preocupación del estudiante, sea empático y, si es oportuno, ofrezca la oportunidad de comentarlo después de la clase.
Si cree que Susana está intentando tenderle una "trampa", por ejemplo, llevarle a una defensa personal del no consumo, en lugar de apoyar la toma de decisiones por parte de los estudiantes, no caiga en ella. Puede asentir con la cabeza o bien agradecer el comentario y responder. Debe evitar enfrentamientos, etiquetar al estudiante o ponerle agresivo.
4. Responda
Identificando el problema subyacente, ofrezca soluciones alternativas y/o explore el tema y/o retome el control de la situación, dependiendo del motivo que perciba para el comentario.
En nuestro ejemplo usted podría retomar el control de la situación respondiendo de la siguiente forma: "Susana dice que no ve nada malo en consumir marihuana porque conoce algunas personas que la consumen sin haber tenido ningún problema, escuchemos el resto de la presentación de Juan y luego las opiniones de otras personas de la clase".
Tanto la forma como el contenido de sus respuestas a los "juegos" y "trampas" son importantes. Su forma debe ser natural, con un tono uniforme y con confianza. Esté atento al lenguaje de su cuerpo. El contenido de sus respuestas debe ser claro, asertivo, y no amenazante.
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